"Soy super buena onda, me encanta divertirme..."
A ver, ni quién ponga soy mala onda, o sea tooooodos somos a veces buena onda y a veces mala onda o al menos valorados de una u otra manera ante las diversas circunstancias y las diferencias de intereses que se van presentando en la vida. Y yo no conozco a nadie que le guste aburrirse, y si a alguien le gusta es porque le divierte, entonces pues ya no podría ser llamado aburrimiento. Es como una paradoja o alguna figura retórica, ya no recuerdo las lecciones de Redacción Avanzada.
Otra muy común es: "Nunca me enojo" Por favor, ahora resulta que nadie se enoja nunca. Y otra peor es: "Casi nunca me enojo, pero cuando me enojo, cuidado" A ver, por qué no mejor escibes: "Reprimo tanto mis emociones que llega un momento en el que exploto por toda la agresividad que tengo contenida y me torno violento."
O qué me dicen de: "Me gustan las personas sinceras" Pues obvio! Nadie diría: "Me encanta rodearme de gente hipócrita"
Otra clásica es: "soi perfexionista" Pues empieza por tu ortografía!
Es que el mercado de la personalidad está tan devaluado que hay que mentir para vender. Así nos relacionamos. Cuando conocemos a alguien decimos "Soy muy sincero, no soy celoso, nunca me enojo" y claaaaro luego van apareciendo las sorpresitas. Eso nos pasa por relacionarnos con máscaras.
Cuando te venden un coche te dicen "Soy el único dueño, nunca lo he chocado, está muy bien cuidado..." Le compras el coche y poco a poco van apareciendo los "detalles", hasta que un buen día, lluvioso por lo general, te deja tirado en el periférico. Así que por favor, cuando vendas tu coche (se entiende la analogía?) mejor sé honesto y di "Mira este coche ya lleva 7 dueños y cada uno le ha puesto sus buenas chingas, yo lo he chocado 14 veces, se me descompone a cada rato, las refacciones que le he puesto son piratas..." Y ya será responsabilidad del comprador si se arriesga o no...
sábado, 27 de octubre de 2007
jueves, 25 de octubre de 2007
Cómo?
Cómo al ser una persona tan racional me permito tanta fantasía, tantos viajes al espacio, tantos suspiros, cómo me permito creer en el destino, en el devenir...
viernes, 12 de octubre de 2007
Ética y Psicoanálisis
La autonomía humana y la razón han ocasionado, desde el principio de los tiempos, un problema en el hombre, una confusión moral en la que este ha quedado sin la guía de la revelación ni de la razón.
Las ideas de la Ilustración enseñaron al hombre que podía confiar en su propia razón como guía para establecer normas éticas válidas y que puede depender de sí mismo sin necesitar de la revelación ni de la autoridad de la Iglesia para saber lo que es bueno y malo.
Nuestro conocimiento de la naturaleza humana no conduce al relativismo ético, sino que nos lleva a la convicción de que las fuentes de las normas para una conducta ética, deben encontrarse en la propia naturaleza del hombre; que las normas morales se basan en las cualidades inherentes al hombre y que su violación origina una desintegración mental y emocional.
La estructura del carácter de la personalidad integrada y madura constituye la fuente y la base de la virtud, y que si el hombre ha de confiar en valores tendrá que conocerse a sí mismo y la capacidad de su naturaleza para la bondad y la productividad.
Las ideas de la Ilustración enseñaron al hombre que podía confiar en su propia razón como guía para establecer normas éticas válidas y que puede depender de sí mismo sin necesitar de la revelación ni de la autoridad de la Iglesia para saber lo que es bueno y malo.
Nuestro conocimiento de la naturaleza humana no conduce al relativismo ético, sino que nos lleva a la convicción de que las fuentes de las normas para una conducta ética, deben encontrarse en la propia naturaleza del hombre; que las normas morales se basan en las cualidades inherentes al hombre y que su violación origina una desintegración mental y emocional.
La estructura del carácter de la personalidad integrada y madura constituye la fuente y la base de la virtud, y que si el hombre ha de confiar en valores tendrá que conocerse a sí mismo y la capacidad de su naturaleza para la bondad y la productividad.
jueves, 11 de octubre de 2007
Hoy...
Sentada en un rincón de mi habitación, esperaba la llegada del invitado especial, mi conciencia, quien no tardó ni un segundo en dar una cruel interpretación del sórdido incidente.
Eres:
un suspiro interrumpido, enloquecer, pálidos, cielo estrellado, cristales empañados de placer, engaños de una tarde, sueños tirados a la basura, focos amarillos, pinceladas de miedo, cartas escritas en otro idioma, encuentros, opio, recuerdos recuperados, caras de los muertos, dulces, todo el universo, siete palabras, huesos rotos, uñas, atardeceres heridos, alas rotas, vil metal.
Escrito en el 2002
Escrito en el 2002
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